Hombre de 53 años, sin antecedentes patológicos, acude al hospital por fiebre de 10 días de evolución, con intensa cefalea retroorbitaria y una importante sensación de fatiga. No refiere dolor musculoesquelético, lesiones cutáneas ni ningún otro síntoma acompañante. A lo largo de 15 días de ingreso se objetiva fiebre persistente y la aparición de discreta ictericia conjuntival. La exploración respiratoria, cardíaca, abdominal y neurológica es normal. La analítica muestra VSG 97 mm/h, PCR 24,5 mg/dL, GOT 156 U/L, GPT 148 U/L, FA 410 U/L, GGT 794 U/L, bilirrubina total 5,5 mg/dL a expensas de la bilirrubina directa, hemoglobina 11,5 g/dL, recuento leucocitario normal, plaquetas 648.000/mm3, función renal e ionograma normales, tiempo de protrombina normal pero TTPA ratio 1,8. Los anticuerpos antinucleares (ANA) son positivos a títulos 1/160. Una ecografía abdominal no muestra ninguna alteración destacable. Desde el punto de vista clínico y a la vista de los datos analíticos, ¿cuál de las siguientes enfermedades es la que se ajusta mejor con nuestro paciente?: